Artículo

Introducción

COLITIS ULCERATIVA CRÓNICA IDIOPÁTICA (CUCI)
Nueva alternativa de tratamiento
Introducción
La Colitis Ulcerativa Crónica Idiopática (CUCI) es
una enfermedad inflamatoria del colon con las siguientes

CARACTERÍSTICAS
>Es de distribución universal afectando de siete a diez personas por cien mil habitantes, principalmente, de segunda a cuarta décadas de la vida;
>Es de etiología desconocida, mencionándose factores genéticos, inmulológicos y tóxicos degenerativos de la mucosa del colon;
>Es de evolución crónica y puede ser invalidante y mortal;
>Afecta la mucosa y la submucosa del colon destruyéndolas;
>Respeta la muscularis propia y la serosa;
>Con la cronicidad hay fibrosis progresiva de la submucosa y de la muscularis propia;
>En un porcentaje, progresa a cáncer de colon con un riesgo diez a veinticinco veces mayor que el de la población sin CUCI;
>A mayor tiempo de evolución, menor posibilidad de control o curación;
>Inicia en colon distal, progresando hacia el proximal;
>Del veinte al treinta por ciento de los pacientes que se agravan rápidamente requieren de colectomía total durante los tres primeros años;
>A mayor cronicidad, mayor posibilidad de que se acompañe de manifestaciones inmunológicas, como poliartritis, sacroileitis, espondilitis anquilosante, uveitis, pericolangitis, pioderma gangrenoso, cirrosis, eritema nodoso, etc.; y,
>Se considera incurable.

Tratamientos Convencionales

En la actualidad existen dos tipos de tratamiento aceptados convencionalmente:
TRATAMIENTOS CONVENCIONALES
>El tratamiento médico, usando esteroides, inmunosupresores, derivados del ácido acetilsalicílico, mesalazina, azatioprina, 6 mercaptopurina, etc., ninguno de los cuales cura la enfermedad, se usan a muy largo plazo y pueden presentar efectos colaterales adversos; y,
>El tratamiento quirúrgico, cuando falla el tratamiento médico y hay progresión o complicaciones de la enfermedad. Es mutilante e irreversible (colectomía). “Cura” la enfermedad e incluso sus manifestaciones inmunológicas extracolónicas, ¡pero a qué precio!

Teoría

>Siendo la teoría un conocimiento especulativo de leyes que sirven para relacionar un orden de fenómenos, me permito considerar mi propuesta de tratamiento “curativo” de la CUCI en lo siguiente:
>Se dice que la CUCI es “un fracaso del colon a la tolerancia tóxico-bacteriana del contenido fecal, en que la mucosa pierde su sistema de defensa y por lo tanto la homeostasis (equilibrio) entre la agresión y la defensa”;
>Si se revierte este fenómeno, teóricamente, es posible “curar” la CUCI; y/o controlar el cuadro agudo.
>En estas circunstancias de círculo vicioso de agresión a la mucosa, se debe considerar a los gérmenes “no patógenos” del contenido fecal del colon como ¡patógenos!, y tratarlos como tales.
>Existen premisas básicas indispensables para poder “curar” o controlar cualquier enfermedad u órgano lesionado:
>Eliminar el agente agresor causante de la lesión al órgano o sistema;
>Mantener limpia la herida;
>Poner en reposo al órgano y nutrirlo para que pueda cicatrizar, de preferencia en una fase temprana, antes de secuelas irreversibles como la fibrosis; y,
>Evitar complicaciones tardías, graves e irreversibles.

Conclusión
Ninguna de estas premisas se aplican en la
actualidad para tratar de “curar” la CUCI.

Nuevo Tratamiento

Base hipotética para tratamiento curativo
Si se interrumpe el círculo vicioso de agresión a la mucosa del colon, se tiene la
posibilidad de que ésta cicatrice y se “cure” la CUCI y sus manifestaciones “inmunológicas”.
Nueva propuesta de tratamiento
Es combinado, ofreciendo a la mucosa del colon la oportunidad de cicatrizar, manteniéndola totalmente “limpia”, considerando lo siguiente:
Elimina al agente posiblemente agresor, aunque no la etiología que es desconocida;
Rompe el círculo vicioso de contaminación-lesión-contaminación;
No es mutilante, requiriendo sólo de cirugía menor;
Es totalmente reversible, reintegrando la función colónica y la dieta a lo normal;
Es poco costoso;
Es de bajo riesgo, respetando la integridad del colon; y,
En caso de falla, se puede regresar a las alternativas convencionales, médicas o quirúrgicas, acostumbradas en la actualidad, pero ya teniendo un colon previamente preparado y de menor riesgo para una cirugía mayor

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Experiencias

Material y experiencias previas
Año 1999:
Mujer de 54 años de edad, con CUCI severa, dolor constante, diarrea mucosanguinolenta frecuente y severa intolerancia a dieta, fiebre, leucositosis, anemia, niveles bajos de albúmina, calcio y sodio, así como elevaciones de transaminasas y bilirrubinas. A los diez días de iniciado el tratamiento propuesto, presentó corrección total de síntomas y parámetros de laboratorio, tolerando dieta sin restricciones. Al mes y dos meses de tratamiento, se realizaron colonoscopías de control, presentando cicatrización casi completa de la mucosa del colon. Nunca se utilizaron medicamentos habituales para la CUCI.
Hombre de 50 años de edad, ingresa al hospital por cuadro de dolor abdominal agudo, fiebre y sangrado rectal, antecedente de sangrados previos, crónicos y recidivantes. Nunca había tenido diagnóstico, ni tratamiento. La colonoscopía demostró prácticamente destruída toda la mucosa del descendente, sigmoides y recto, con abundante material purulento, moco y detritus. A la semana del tratamiento propuesto, se encontraba totalmente asintomático, sin utilizar medicamentos habituales para la CUCI. Nunca se resecó el área afectada, se reintegró el tránsito intestinal a los seis meses. Actualmente, se encuentra vivo, sano y asintomático, con dieta y función colónica normales, sin ningún tipo de tratamiento de apoyo.
Año 2007:
Hombre de 54 años de edad, médico, ingresa al hospital después de tres días de evolución con sangrado rectal abundante y con antecedentes de sangrado escaso, crónico y ocasional. La colonoscopía reveló inflamación severa, concéntrica y total de un segmento de 45 centímetros, desde el margen anal, con pérdida de la mucosa, pus y detritus. Previa preparación del colon, se resecó parte del segmento lesionado por lo severo de la lesión y posibilidad inminente de perforación. Al mismo tiempo se practicó el tratamiento propuesto. Se reinstaló el tránsito colónico a los tres meses. Después de dos años, se encuentra totalmente asintomático, con colonoscopías seriadas a los seis meses y al año, presentando el colon totalmente sano. Dieta y defecación normales, sin ningún tratamiento de sostén.

Comentarios

Discusión, críticas y comentarios
De los tres casos referidos con anterioridad, todos respondieron al tratamiento cicatrizando el colon en su totalidad, sin apoyo de los medicamentos usuales referidos previamente.
La primera paciente, con siete años de evolución, respondió tanto a las manifestaciones colónicas como extra colónicas, con cicatrización total de la mucosa del colon, demostradas por colonoscopía y biopsia al mes y dos meses de iniciado el tratamiento. Se cambió de ciudad y se perdió contacto.
El segundo paciente, a nueve años de tratado y restituído el tránsito intestinal, continúa sano, con dieta y defecación normales, y con su colon completo.
El tercer paciente, con dos años de evolución y tres colonoscopías posteriores, continúa totalmente sano.
Al considerar la CUCI una enfermedad crónica, pero que algún día inició en cero, ¿no estaremos perdiendo la oportunidad de curarla al iniciar tratamientos en forma tardía, cuando ya hay secuelas irreversible o complicaciones graves?
Considero como mejor opción, cortar en forma temprana el círculo vicioso de agresión de la mucosa por el contenido intestinal, considerado como “normal”.
Siendo la CUCI una “herida” (úlceras de la mucosa del colon), cómo es posible pretender curarla en presencia de contaminación fecal, bacterias y toxinas. Para que una herida cicatrice es elemental mantenerla limpia permanentemente, ya cicatrizada, se cubre lo elemental. Lo único que propongo con este nuevo tratamiento es darle a la mucosa del colon la posibilidad de que cicatrice y se defienda; lo contrario lo considero antifisiológico, antibiológico e irracional.
Me preguntarán: ¿y la bibliografía? Tengo 35 años de médico y 30 de cirujano y gastroenterólogo, he leído cientos de artículos, incluídos los de CUCI. Sé lo que se ha intentado históricamente para curarla y no estoy de acuerdo, ya que todos los tratamientos actuales adolecen del criterio más elemental, que es mantener limpia la herida hasta que cicatrice. ¿Se requieren otras opiniones o bases científicas o artículos escritos para demostrar que una herida cicatriza mejor limpia que contaminada?
Pido a la comunidad médica su apoyo y a los pacientes que sufren de esta terrible enfermedad la oportunidad de aplicarles este nueve tratamiento que realmente considero como la mejor opción y probabilidad de mejorar e incluso “curar” la CUCI.
Por último, nunca me ha convencido el nombre de CUCI, que sólo es descriptivo, sin decir nada más. Quizá debiéramos llamarla “Mucositis Colónica Infecto Inmunológica” y en un futuro, con más investigación y experiencia en el tratamiento propuesto, se encuentre la mejor forma de curarla.


¿Te interesa esta alternativa?

Dr. Gonzalo Torres Gómez